domingo, 15 de marzo de 2009

¿Cual es tu actitud frente a las adversidades de la vida?

Una hija se quejaba con su padre acerca de la vida y se lamentaba de que las cosas no le salían bien. No sabía como hacer para seguir adelante pues sentía desfallecer y se iba a dar por vencida. Estaba cansada de luchar y luchar, sin obtener ningún resultado. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó al lugar de trabajo. Allí tomó tres ollas con agua y las colocó en el fuego. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo.

En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la ultima colocó granos de café. Las dejó hervir. Sin decir una palabra, solo miraba y le sonreía a su hija mientras esperaba.

La hija esperó impacientemente, preguntándose que estaría haciendo su padre. A los 20 minutos el padre apagó el fuego. Sacó los huevos y los colocó en un recipiente, sacó las zanahorias y las puso en un plato y finalmente, colocó el café en un tazón.

Mirando a su hija le dijo: Querida ¿Qué ves?

“Huevos, zanahorias y café” fue su respuesta.

La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias, ella lo hizo y notó que estaban blandas.

Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera, después de quitarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro.

Luego le pidió que probara el café, ella sonrió mientras disfrutaba de una exquisita taza de la deliciosa bebida.

Sorprendida e intrigada la hija preguntó: ¿Qué significa todo esto, padre?

Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: ¡agua hirviendo! Sólo que habían reaccionado en forma diferente.

La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había hecho blanda y fácil de deshacer.

Los huevos habían llegado al agua frágiles, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en el agua hirviendo, se había endurecido.

Los granos de café, sin embargo eran únicos: después de estar en agua hirviendo, habían cambiado el agua.

¿Cuál de los tres elementos eres tú? Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿Cómo respondes?
Le preguntó a su hija.

¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero cuando la fatalidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?

¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable, con un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación o un despido se ha vuelto duro e inflexible? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargada y rígida, con un espíritu y un corazón endurecido?

¿O eres un grano de café? El café cambia al agua hirviendo, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto máximo de ebullición el café alcanza su mejor sabor y aroma.

Ojalá logres ser como el grano de café, que cuando las cosas se pongan mal, tú puedas reaccionar en forma positiva, sin dejarte vencer por las circunstancias y hagas que las cosas a tu alrededor ¡mejoren!

Que ante la adversidad exista siempre una luz que ilumine tu camino y el todas las personas que te rodea.


Que puedas siempre esparcir e irradiar con tu fuerza, optimismo y alegría el “dulce aroma del café”

Para que nunca pierdas ese olor grato e inagotablemente que solo tú sabes transmitir a los demás.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Las siete maravillas del mundo

A un grupo de estudiantes de escuela primaria se les pidió que listaran lo que ellos pensaban eran las " 7 maravillas del Mundo moderno o actuales ."
A pesar de ciertas diferencias, los siguientes fueron los que más votos recibieron:
1. Las Pirámides de Egipto
2. El Taj Mahal
3. El Gran Cañón de Colorado
4. El Canal de Panamá
5. El Edificio Empire State
6. La Basílica de San Pedro
7. La Gran Muralla China

Mientras contaba los votos, la maestra notó que había una niña que no había terminado de listar sus sugerencias.

Así que le preguntó si estaba teniendo problemas con su lista, a lo que la niña respondió: "Si, un poquito. No puedo terminar de decidirme pues hay muchas."

La maestra entonces le dijo: "Bueno, léenos lo que tienes hasta ahora y a lo mejor te podemos ayudar".

La niña lo pensó un instante, pero luego leyó:
" Yo pienso que las siete maravillas del mundo son:
1. Poder ver...
2. Poder oir...
3. Poder tocar...
4. Poder probar...
5. Poder sentir...
6. Poder reir...
7. Y poder amar."

El salón se silenció a tal punto que si se hubiera caido un alfiler, se hubiera escuchado.
Las cosas simples y ordinarias y que nosotros tomamos como triviales, son sencillamente maravillosas!!!
Un recordatorio muy respetuoso :
Las cosas mas preciadas de la vida, no se pueden construír con la mano ni se pueden comprar con dinero.

domingo, 22 de febrero de 2009

Un vaso de leche

Un día, un muchacho pobre que vendía mercancías de puerta en puerta para pagar sus estudios universitarios, encontró que sólo le quedaba una simple moneda de diez centavos, y tenía hambre.

Decidió que pediría algo de comer en la próxima casa. Sin embargo, sus nervios lo traicionaron cuando una encantadora mujer joven le abrió la puerta. En lugar de comida pidió un vaso de agua.

Ella pensó que el joven parecía hambriento, así que le trajo un gran vaso de leche.

Él lo bebió despacio, y entonces le preguntó:
-¿Cuánto le debo?
-No me debes nada hijo - contestó ella. -Mi madre siempre nos ha enseñado a ser caritativos con los que nos necesitan..
Él le dijo... -Entonces, se lo agradezco de todo corazón...!

Cuando Howard Kelly se fue de aquella casa, no solo se sintió más animado, si no que también su fe en Dios y en los hombres era más fuerte. Él había estado a punto de rendirse y dejar los estudios por la penurias.

Unos años después esa mujer enfermó gravemente.

Los doctores locales estaban preocupados. Finalmente la enviaron a la gran ciudad. Llamaron al Dr. Howard Kelly para consultarle. Cuando éste oyó el nombre del pueblo de donde venía la paciente, una extraña luz y una grata sensación llenaron sus ojos.

Inmediatamente el Dr. Kelly subió del vestíbulo del hospital a su cuarto. Vestido con su bata de doctor entró a verla. Caprichos del destino, era ella, la reconoció enseguida. Regresó al cuarto de observación determinado a hacer lo mejor posible para salvar su vida. Desde ese día él prestó, la mejor atención a este caso, fue operada a corazón abierto y su recuperación fue dura…
Después de una larga lucha, ella ganó la batalla..! Estaba totalmente recuperada..!

Como ya la paciente estaba sana y salva, el Dr. Kelly pidió a la oficina de administración del hospital que le enviaran la factura total de los gastos para aprobarla.
Él la revisó y firmó. Además escribió algo en el borde de la factura y la envió al cuarto de la paciente.

La cuenta llegó al cuarto de la paciente, pero ella temía abrirla, porque sabía que le tomaría el resto de su vida para poder pagar todos los enormes gastos de una operación así…
Finalmente la abrió, y algo llamó su atención: En el borde de la factura leyó estas palabras...
“Pagada por completo hace muchos años, con un vaso de leche”
(Firmado) Dr. Howard Kelly

Lágrimas de alegría inundaron sus ojos y su feliz corazón bendijo al doctor por haberle devuelto la vida…

No dudes de que recogeras lo que siembres…

No existe la casualidad…existe la invisible mano del destino que devuelve a cada uno lo que dio…

lunes, 16 de febrero de 2009

Auxilio en la lluvia

Una noche, a las 11:30 p.m., una mujer afroamericana, de edad avanzada estaba parada en el acotamiento de una autopista de Alabama, tratando de soportar una fuerte tormenta. Su coche se había descompuesto y ella necesitaba desesperadamente que la llevaran. Toda mojada, ella decidió detener el próximo coche. Un joven blanco se detuvo a ayudarla, a pesar de todos los conflictos que habían ocurrido durante los 60. El joven la llevó a un lugar seguro, la ayudó a obtener asistencia y la puso en un taxi. Ella parecía estar bastante apurada. Ella anotó la dirección del joven, le agradeció y se fue.

Siete días pasaron, cuando tocaron la puerta de su casa. Para su sorpresa, un televisor pantalla gigante a color le fue entregado por correo a su casa. Tenía una nota especial adjunta al paquete. Esta decía: "Muchísimas gracias por ayudarme en la autopista la otra noche. La lluvia anegó no sólo mi ropa sino mi espíritu. Entonces apareció usted. Gracias a usted, pude llegar al lado de la cama de mi marido agonizante, justo antes de que muriera. Dios lo bendiga por ayudarme y servir a otros desinteresadamente. Sinceramente: la Señora de Nat King Cole."

NO ESPERES NADA A CAMBIO Y LO RECIBIRÁS

La pregunta más importante

Durante mi segundo semestre en la escuela de enfermería, nuestro profesor nos dió un examen sorpresa.
Yo era un estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que leí la última: "¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela?”
Seguramente esto era algún tipo de broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Ella era alta, cabello oscuro, como de cincuenta años, pero, ¿cómo iba yo a saber su nombre?
Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco. Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen.

"Absolutamente", dijo el profesor. "En sus carreras ustedes conocerán muchas personas. Todas son importantes. Ellos merecen su atención y cuidado, aunque solo les sonrían digan: '¡Hola!'"

Nunca olvidé esa lección. También aprendí que su nombre era Dorothy.

TODOS SOMOS IMPORTANTES